El gas natural es un combustible fósil formado a partir de la descomposición de materiales orgánicos que se acumularon a lo largo de miles de años. Compuesto por una mezcla de hidrocarburos ligeros (metano, etano, propano, butano y otros gases), el gas natural puede encontrarse en el subsuelo terrestre y marítimo, generalmente cerca de yacimientos de petróleo.
La principal aplicación del gas natural es como fuente de energía, ya sea en industrias, residencias o vehículos. El gas natural vehicular (GNV) es considerado una de las mejores alternativas para el uso del alcohol y la gasolina. Esto se debe a que, además de ser un producto más barato, el GNV genera menores índices de contaminantes atmosféricos, siendo considerado una fuente de energía limpia.
En las industrias, el gas natural se utiliza como combustible para proporcionar calor en diversos sectores, proporcionando beneficios significativos al medio ambiente y reduciendo costos de mantenimiento de máquinas y almacenamiento de combustible.
Exploración y procesamiento del gas natural
Los reservorios de gas natural están constituidos por rocas porosas capaces de retener petróleo y gas. Tras el descubrimiento de un reservorio, se perforan diversos pozos para la realización de un mapeo del reservorio y captación del gas. Todo el gas captado es procesado, transportado y distribuido entre los consumidores.







