Se llama resistencia eléctrica a la capacidad de un cuerpo para oponerse al paso de corriente eléctrica.
Lo que sucede es que la corriente eléctrica, cuando se establece en un conductor eléctrico, crea un elevado número de electrones.
Estos electrones libres entran en colisiones constantes entre sí y entre átomos del propio metal del conductor, dificultando el desplazamiento.
Esta es la resistencia eléctrica provocada dentro del conductor.
Entre los principales factores que pueden influir en la resistencia eléctrica, vale destacar la resistividad (medida de oposición) del conductor eléctrico conforme su longitud o área de sección transversal (cuando el hilo del conductor es más fino).
La resistencia eléctrica de un conductor también puede clasificarse conforme el material utilizado en su producción y acabado, así como la temperatura de trabajo durante el paso de la corriente eléctrica.
Cálculo de resistencia eléctrica
Para calcular el nivel de resistencia eléctrica de un material, es necesario aplicar la Segunda Ley de Ohm:
R = ρ × (L/A)
En este caso, ρ representa la resistividad eléctrica del conductor que está siendo probado, mientras que R es la propia resistencia eléctrica del material.
También es necesario considerar en la ecuación la longitud del conductor, en metros, representada por L.
Otro factor considerado y esencial para obtener la medición exacta de resistencia eléctrica es el área de sección del conductor en metros cuadrados, representada por A.
Según la Segunda Ley de Ohm (Ω), el cálculo para obtener la resistencia eléctrica de un material dado se aplica solamente en situaciones uniformes de materiales isotrópicos y que presenten secciones transversales igualmente continuas.
Resistencia eléctrica: efecto Joule
El efecto Joule se caracteriza y clasifica cuando ocurre la transformación de energía eléctrica a energía térmica — situación provocada cuando algunos electrones no logran vencer la resistencia eléctrica del conductor y aumentan la temperatura en el material.
Este efecto se utiliza en duchas, secadores de cabello o planchas, además de lámparas incandescentes, calentadores y otros electrodomésticos comunes.
Esta transformación es posible gracias al nivel de resistencia eléctrica de estos electrodomésticos.
Es decir, son productos fabricados especialmente para generar el cambio de la corriente eléctrica que pasa por el hilo y se transforma al no poder vencer la resistividad, generando el calor que se utiliza para diversos fines.







