El motor de inducción es un tipo de motor eléctrico que funciona a partir de dos campos magnéticos giratorios. Se trata de un dispositivo ampliamente utilizado en actividades industriales, especialmente las que involucran la generación de energía eléctrica.
De estructura y funcionamiento considerados simples, el motor de inducción trifásico está compuesto básicamente por un rotor (parte móvil del motor) y un estator (parte fija) que funcionan de forma simultánea, además de un espacio entre estas dos estructuras —que recibe el nombre de entrehierro. Tanto rotor como estator están compuestos por finas chapas de acero magnético en forma de anillo, que son tratadas de forma que se reduzcan las pérdidas del campo magnético.
El estator se mantiene fijo a la carcasa del motor, y tiene por función conducir la energía y transformarla en eléctrica. El rotor, por su parte, es una estructura que gira en torno a su propio eje, produciendo movimiento de rotación y energía.
Las estructuras del rotor y del estator están montadas a partir de un eje en común, por donde pasa un enrollamiento trifásico que permite el paso del flujo magnético que, a su vez, forma tres circuitos simétricos interconectados. El resultado es una interconexión en forma de estrella o en triángulo.
Tipos de motores trifásicos
Los motores trifásicos pueden ser asíncronos o síncronos. Los modelos asíncronos son fabricados en diferentes potencias y velocidades para atender a las tensiones estandarizadas de la red eléctrica: 220V, 380V, 440V o 760V. Este tipo de motor es el más empleado en industrias, y ofrecen mejores condiciones de operación que los motores monofásicos —que necesitan ayuda en el arranque.
Los motores trifásicos síncronos son máquinas que promueven la transformación de la energía eléctrica recibida en energía mecánica para mover determinado motor o maquinaria.







