Pequeñas acciones pueden resultar en una reducción del desperdicio de energía eléctrica.
El ahorro no es solo financiero, sino también para el medio ambiente, resultando en la ampliación de la vida útil de los recursos no renovables.
La primera recomendación es comprar aparatos eléctricos con el sello Procel de ahorro de energía, que indica cuáles modelos tienen menor consumo.
La indicación “A” simboliza los más económicos.
Otras acciones simples, como no dejar las luces encendidas innecesariamente y aprovechar al máximo la luz del día, dejando las cortinas abiertas, hacen la diferencia.
Sobre el tipo de lámpara utilizada, recuerde que las fluorescentes son más eficientes que las comunes.
La limpieza también es importante: candelabros y globos limpios garantizan un mejor aprovechamiento de la potencia de las lámparas.
De la misma manera, los filtros de los aparatos de aire acondicionado pueden consumir más energía si están sucios.
El monitor de la computadora es responsable del 70% del consumo de energía.
Apagarlo cuando no esté en uso, por lo tanto, representa un ahorro considerable.
Si tiene aparatos electrónicos con la función “stand by”, evite usarla cuando pueda apagar los aparatos, ya que en este modo hay un gasto mensual de hasta el 12%.
También preste atención a los cargadores de celulares, cámaras y notebooks: retire el aparato del enchufe cuando la batería esté cargada.
En relación a la plancha y la lavadora – algunos de los aparatos que más consumen energía – la recomendación es acumular ropa para utilizarlos de una sola vez.
El aire acondicionado, otro gran consumidor de energía, debe apagarse cuando el ambiente esté desocupado.
Cuando esté en uso, se deben cerrar puertas y ventanas, además de proteger la parte externa de la incidencia del sol.
En cuanto al refrigerador, verifique la regulación de la temperatura, evite colocar el aparato cerca de estufas y revise si la goma de sellado está funcionando correctamente.
No deje la puerta abierta sin necesidad y no cubra los estantes, pues esto puede resultar en un mayor gasto energético.
Nunca se deben usar las serpentinas detrás del aparato para secar paños y ropa.
La ducha eléctrica merece cuidados, por ser uno de los aparatos que más impacta en la factura de luz.
Cuando no esté frío, mantenga la llave en la posición “verano” y procure cerrar la llave al enjabonarse, ahorrando también agua.
Por último, evite utilizar aparatos eléctricos en el horario pico (18h a 21h), si es posible.
Estas son solo algunas de las acciones posibles para ahorrar energía.
Haga su parte.
La factura de luz lo agradecerá y el medio ambiente también.








